Ciencia de los Materiales

Del residuo al tratamiento de aguas: desarrollan nuevos materiales en el INTEMA

Un proyecto del Área de Ecomateriales del INTEMA desarrolla materiales a partir de materias primas biobasadas, es decir, de origen biológico, obtenido a partir de residuos de la industria pesquera y agropecuaria para remover contaminantes del agua.


INTEGRANTES DEL PROYECTO (IZQUIERDA A DERECHA) Agustina Malinarich Sliba; Mirta I. Aranguren; Melina Kloster; Gianina A. Kloster; Norma E. Marcovich; Oscar M. Casemayor; Mirna A. Mosiewicki y Verónica L. Mucci.

La contaminación del agua por efluentes urbanos e industriales y la presencia natural de contaminantes como el arsénico constituyen desafíos ambientales que requieren nuevas alternativas de tratamiento. En este contexto, un equipo del Área de Ecomateriales del INTEMA trabaja en el desarrollo de bioadsorbentes, materiales capaces de retener contaminantes presentes en el agua y facilitar su posterior separación.

El proyecto “De residuos a soluciones: diseño de bioadsorbentes híbridos avanzados micro- y nanoestructurados para la remediación sostenible de aguas”, liderado por la investigadora de CONICET Mirna Alejandra Mosiewicki, fue seleccionado entre más de 1.800 propuestas en la convocatoria 2026 de los Subsidios a la Investigación Científica con Impacto en el Territorio Argentino, impulsados por la Fundación Williams (https://fundacionwilliams.org.ar/).

Convertir residuos en materiales para tratar el agua

La investigación utiliza materias primas biobasadas y residuos para desarrollar los materiales adsorbentes. Entre ellos se encuentra el quitosano, obtenido a partir de la modificación de la quitina presente en los exoesqueletos de crustáceos como langostinos y camarones, un residuo de la industria pesquera. También se estudia la obtención de queratina a partir de residuos de lana de oveja de razas de la región pampeana.

 “Lo que hacemos es priorizar desechos y materias primas biobasadas para utilizarlos en la preparación de materiales”, explica Mosiewicki. La propuesta busca así vincular el tratamiento de aguas con la valorización de residuos y el desarrollo de tecnologías alineadas con los principios de la economía circular.

 

Materiales diseñados para cada contaminante

Los bioadsorbentes se diseñan de acuerdo con las características del contaminante que se busca remover y de las condiciones del agua. Para favorecer la captura, los materiales presentan una elevada superficie específica. En el caso de los adsorbentes de tamaño nanométrico, el equipo incorpora óxidos de hierro magnéticos, que permiten recuperar el material mediante un campo magnético una vez finalizado el tratamiento. Además, se estudian estrategias para regenerar y reutilizar los adsorbentes, en algunos casos durante varios ciclos de operación.

Hasta el momento, algunos de los materiales desarrollados fueron evaluados con resultados favorables en la remoción de colorantes textiles de distinta naturaleza y en el tratamiento preliminar de aguas contaminadas con arsénico.

La tecnología de adsorción presenta características de interés para el tratamiento de aguas, como un bajo consumo energético y la ausencia de subproductos nocivos, además de un potencial de escalado.

El desafío actual es optimizar las propiedades de los bioadsorbentes y evaluar su desempeño con vistas a avanzar desde la escala de laboratorio hacia sistemas de tratamiento de mayor escal, explica Mosiewicki.

De esta manera, la investigación del INTEMA articula el desarrollo de nuevos materiales, el aprovechamiento de residuos y la remediación ambiental, con el objetivo de generar alternativas sostenibles para el tratamiento de aguas contaminadas.

 

Por Nancy Lenzo - Comunicación del INTEMA